Invéntese su propio Big Bang

Foto tomada de: ign.com
Foto tomada de: ign.com

Por: Pedro Medina

Cuál es la diferencia de un país en desarrollo, un país en vías de desarrollo y un país subdesarrollado, me preguntaba recientemente Raúl Cuero en el Café Juan Valdés del aeropuerto.  A esta pregunta Socrática, Raúl respondió:   Un país desarrollado concibe las ideas, las implementa y las mercadea.  Un país en vías de desarrollo concibe las ideas pero no las desarrolla y no las implementa y un país subdesarrollado no hace ninguna de las anteriores.

Colombia es un país en vías de desarrollo.  En vías de desarrollo quiere decir caminando hacia el desarrollo o corriendo hacia el desarrollo.  En vías de desarrollo nos da la oportunidad de definir qué quiere decir desarrollo para nosotros, cómo medimos el desarrollo, cómo lo logramos.  Lo medimos como PIB per cápita o como decía Peñalosa felicidad per cápita; lo medimos en píxels per cápita o sonrisas per cápita.

Raúl Cuero es el único latino en haber recibido el premio de tecnología en la NASA. Lidera a un grupo de científicos latinoamericanos en la creación del primer paradigma científico en el cual participan latinoamericanos en su génesis, un nuevo paradigma en el tema de biología sintética que trabajan en Harvard, MIT, Berkeley y Texas A&M.  Raúl me decía que el poder no está en tener conocimiento sino en crearlo.  De esa idea nace un concepto que es el concepto del Big Bang.  El Big Bang es un rompimiento, es tomar una idea y explotarla sin saber el resultado pero  sabiendo que cuando uno la empieza a implementar se da cuenta del valor de ella y recoge las piezas que son valiosas para uno.  Es como romper una piñata donde toma uno el palo de escoba y le pega con vehemencia a la piñata hasta que la rompe y luego se lanza uno con pasión, sin inhibiciones, a recoger aquello que le sirve a uno, aquello que le atrae.  Coge uno los dulces rojos en lugar de los amarillos, coge uno las peloticas de caucho en lugar de las huecas.  Siempre acaba uno cogiendo cosas que luego decide uno que no le sirven o no las necesita y las usa uno como medio de trueque o como forma de ganar amigos.

Ante tanta oportunidad de inventar ideas nuevas, Colombia necesita repensar como forma sus nuevas generaciones y como deja de castrar las iniciativas con paradigmas como el de “no de papaya”.  Este paradigma se traduce en la mente de la gente, “no debo asumir riesgos, no debo tomar la iniciativa.”  Nos convierte en un país de reproductores, de copiadores. “Fusilemos eso”, decimos desde el colegio.  Penalizamos los errores, penalizamos al que se atreve a hacer algo diferente, penalizamos el fracaso.  Tildamos al que fracasa en algo como “un fracaso”. Nos hacemos preguntas erróneas que nos cierran en lugar de abrir puertas tales como “es eso fácil?”

Me entusiasma mucho que Colombia tiene una nueva Ley del Emprendimiento.  Pienso que para que esa ley tenga dientes, debemos hacerle a su implementación un proceso de Big Bang. Debemos prohibir el que sea prohibido vender en los colegios y más bien desarrollar sistemas para que esto se pueda hacer sin abusos.  Debemos prohibir las restricciones al emprendimiento y más  bien canalizar esa energía natural de la juventud.

Raúl Cuero es de Buenaventura, Colombia.  A los 5 años jugaba con las cucarachas en el piso de su casa.  NO tenía más juguete.  Desarrolló la curiosidad a partir de la observación y la implementación.  Cortaba las lagartijas y se fascinaba con el hecho de que la lagartija se seguía moviendo aún después de muerta.  El no sabía que era pobre porque cuando llovía se bañaba, siempre había con qué jugar y siempre había algo qué comer.  Raúl se convirtió en el mejor basquetbolista suramericano en 1975 y es el único latino en el Quien es Quien en Ciencia y Tecnología en los Estados Unidos.  Ahora lidera un proyecto en Colombia para montar parques de la creatividad por todo el país, donde tomarán innovaciones en cinco de las áreas más atractivas para el mercado mundial, las áreas farmacéuticas, alimenticias, medicinales, cosméticas y ambientales y utilizando tecnologías de punta inventarán oportunidades en Colombia.  Raul me decía: el poder no está en tener conocimiento, está en crearlo, está en inventar.

Para lograr inventar es clave quitarse las ocho p´s: La pena, la pereza, la pobreza mental, los paradigmas que nos ciegan, el pesimismo, el perfeccionismo, el paternalismo y la pendejada.  Le comenté esto a Raúl y él resaltó la importancia de quitarse el perfeccionismo, él dice que la perfección inhabilita al individuo a tomar riesgos, que la gente habla perfección y le pone mucho énfasis a no quedarle mal a nadie.  Raúl decía”las sociedades que quisieron ser perfectas se destruyeron: Qué tan importantes son en el mundo hoy día las sociedades griegas y romanas”. Raúl agrega “olvídate de la perfección busca la excelencia”.  Al romper la piñata, no busca uno perfección…busca excelencia – un golpe certero que le abra un boquete gigante para que caiga todo.

Para lograr inventar, también es importante ser un profesional. Y aquí quiero retar la tradición.  En la tradición nuestra se le pregunta a un individuo…”es ud un profesional?” Si la persona tiene un título universitario, responde que sí. Otro gran pensador colombiano, Bernardo Toro, tiene una definición de profesional que me gustó mucho.  Bernardo Toro es un filósofo, físico y matemático.  Es el primero de su familia que logra ir a la universidad.  A los 20 años en Armenia, montó un colegio para los hijos de las prostitutas que no tenían posibilidad de estudiar.  Se inventó un esquema de auto sostenibilidad para el colegio a través de un gallinero.  Bernardo define un profesional como “una persona que tiene las capacidades, las competencias, las tradiciones, los ritos, los mitos, los valores y los instrumentos que le permiten solucionar continuamente un problema relevante para la sociedad.”  Con esta definición, como dice Toro, Falcao, el jugador de fútbol es un profesional.  Con esta definición, mucho colombiano que ha sido excluido de oportunidades por no ser “profesional”, es profesional y mucho “profesional” que hoy  se desempeña en posiciones importantes no los es.  Al no resolver un problema relevante para la sociedad, uno no es profesional.  Puede uno ser titulado – tener un título universitario, y no ser profesional y puede no tener ningún título y ser profesional.  Recientemente, conocí un taxista quien me entregó una tarjeta que me descrestó.  “Resuelvo sus chicharrones,” decía la tarjeta.  “Necesita llevar a los niños al colegio, se los llevo.  Necesita remontar unos zapatos, se los mando remontar.  Necesita llevar la ropa a arreglar, yo se lo hago.  Necesita recoger algo que compró, se lo recojo.”  Y así seguía la tarjeta con una veintena de alternativas de diligencias posibles.  Me contó que ya está contratado con multinacionales más de la mitad del tiempo.  Este taxista se ha inventado una posibilidad de volver su negocio uno muy exitoso.  Ha comprado ya 3 carros y con todos tiene este esquema de tarjetas y una actitud pegajosa.  Todos sus conductores tienen las capacidades, las competencias, las tradiciones, los ritos, los mitos, los valores y los instrumentos que les permiten solucionar continuamente un problema relevante para la sociedad.  Todos sus conductores son profesionales.  Ninguno es titulado.

Rompamos la piñata que tenemos al frente nuestro.  Creemos ese Big Bang.  Aprendámosle a Cuero y a Toro, pensadores, inventores y creadores colombianos que han acortado la brecha entre la idea y la acción. Hagámoslo como profesionales apasionados que somos, pensando en los grandes problemas de nuestra sociedad y en cómo somos parte de la solución.  Contagiemos a otros con estos propósitos.  Del Big Bang, saldrá mucha cosa buena.  Habrá para compartir. Crearemos cambios exponenciales que nos convertirán en la nación desarrollada que queremos ser con la definición que le queramos dar al desarrollo.

Pedro Medina es un profesional quien soluciona continuamente un problema relevante para la sociedad – el desasosiego, la desesperanza y el desempoderamiento.  Lo hace a través de historias, modelos, metodologías, conferencias, símbolos y escritos como este

Pedro Medina es Presidente de Yo Creo en Colombia…Recibe y contesta con gusto comentarios e inquietudes.

pmedina@yocreoencolombia.com

@yccpedro

2 comentarios en “Invéntese su propio Big Bang

  1. En que momento se nos castra de la mente y de lo íntimo nuestro que somos producto de un Big Bang y que nacemos siéndolo? En que momento la sociedad y nuestros padres, por protegernos nos llenan de miedos? Bájate del árbol que te puedes caer; no te juntes con gente extraña; no le aceptes saludos a nadie por la calle, más un largo etc. Somos los padres, profesores y tutores los llamados a romper esa espiral de miedos que nos impiden volar, que nos impiden lanzarnos al vacío solo con el paracaídas de nuestros sueños e ilusiones. Gracias por el artículo, por dar ejemplo y mostrarnos que debemos y tenemos la obligación de Creer en Colombia. PD. Empecé a pedir agua de panela con j3ngibre en los restaurantes.

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  2. Que pasaría si en vez de hacerle una serie a Pablo Escobar le hacemos una superserie y una película a Toro y a Cuero??? y antes de las noticias dedicamos un minuto a relatar los logros de estos Colombianos… (minuto que Dios considerará bien invertido)

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